Isla de Flores
es una pequeña isla en el lago Petén Itzá unida a la costa por una calzada de medio kilómetro. Fue una vez una ciudad maya importante, hoy una nueva cultura a sepultado los restos de esta y lamentablemente nos damos cuenta de su ancestral importancia únicamente cuando se construyen nuevas alcantarillas que dejan al descubierto vestigios de una antigua civilización.
Para el turista que visita el área norte de Guatemala o aquellos que llagan o van en rumbo de Belice, Palenque y Yucatán esta pequeña ciudad resulta la parada perfecta y el punto de partida para muchos sitios arqueológicos, rutas de exploración y ecoturismo y diversos puntos Turisticos pues es donde encontramos bancos, cajeros automáticos, hoteles, tour operadores, restaurantes y todo la infraestructura que un turista necesita. Para esta isla el turismo significa el 95% de sus ingresos. La calzada de medio kilómetro la une con Santa Elena y San Benito, que quedan en tierra firme y que crecen a pasos agigantados albergando a todo aquel y aquellos que llegan en busca de Flores y no tienen mas cabida en ella, se consideran parte del conjunto, ya que forman el grueso de la población. No obstante, la isla reúne los comercios, restaurantes y hoteles del área y las oficinas del gobierno, formando un núcleo de singular importancia y belleza en la región norte de Guatemala. Como atracción turística ha conservado gran parte de su personalidad original en calzadas de piedra y casas antiguas.